Press "Enter" to skip to content

Cuidado capilar y pautas para prevenir el efluvio telógeno

Los factores fundamentales para el crecimiento y fortalecimiento del cabello son la dieta equilibrada, una adecuada hidratación y el uso de productos de nutrición. Un aspecto que debe formar parte de la rutina y el estilo de vida de las personas es el cuidado capilar.

Un cabello sano y abundante aumenta la seguridad personal y la autoestima. Sin embargo, en ocasiones se presentan situaciones que pueden desencadenar una importante caída del cabello, generando preocupación en la persona, pues este es clave en su imagen. El efluvio telógeno es una afección que puede sufrir el cabello, en la cual el cuidado capilar y las pautas para prevenirlo son cruciales, así lo indica el Dr. Franz Joseph Bern Barbehito.

¿Qué es el efluvio telógeno?

El Doctor Bern explica como funciona el período de crecimiento que se conoce con el nombre de fase anágena, la cual es la primera y la más larga de todas. Esta es una etapa en la cual se desarrolla la fibra capilar desde la raíz y puede durar 4 – 7 años.

Después, se pasa a la fase catágena, en la cual el crecimiento del cabello se ralentiza, es un período de transición que generalmente puede durar 4 semanas. Finalmente, se da la fase telógena con una duración de 4 meses. En esta fase el pelo puede arrancarse sin producir dolor, la raíz es en forma de porra y sin la vaina interna adherida.

El efluvio telógeno es un problema capilar en el cual los folículos pilosos no realizan adecuadamente la fase anágena o de crecimiento y pasan antes de tiempo a la fase telógena, desencadenando una gran caída y pérdida de densidad del cabello.

El efluvio telógeno: indicaciones y cuidado capilar para prevenirlo

El efluvio telógeno es una afección capilar que puede afectar tanto a hombres como a mujeres independientemente de la edad. Diversas causas pueden desencadenar este problema, desde cambios hormonales, infecciones, respuestas a tratamientos específicos o períodos muy intensos de ansiedad o estrés. Esta afección no es genética, es decir, no es un problema hereditario, sino que siempre es una consecuencia de una reacción del organismo frente a un agente externo.

Este problema capilar se caracteriza por una caída masiva y muy rápida del cabello, por eso es fácil de diagnosticar. Asimismo, la solución puede ser relativamente sencilla, pero debe tratarse rápidamente, pues puede llegar a convertirse en crónica.

Para prevenir afecciones como el efluvio telógeno es fundamental hacer ejercicio e incluir en la dieta alimentos como los frutos secos, huevos, pescados grasos y alimentos ricos en hierro. De lo contrario, una restricción muy fuerte de calorías, proteínas o vitaminas puede provocar anomalías en la estructura de la fibra capilar y en la producción de cabello.

En cualquier caso, es fundamental contar con un diagnóstico adecuado que permita determinar si se sufre de efluvio telógeno, para lo cual se debe acudir a verdaderos especialistas, como el Dr. Franz Joseph Bern Barbehito. Este es experto en trasplante capilar, además de ofrecer orientación para crear una rutina de hábitos saludables para el cuidado capilar y de la salud en general.